CAPÍTULO 8

14 DE JUNIO CESE DEL CONFLICTO BÉLICO

El 14 de junio a la mañana, el Gral.  Mario Benjamín Menéndez, al igual que Oscar Jofre (Comandante de la Defensa de Puerto Argentino), concluyó que las fuerzas argentinas no tenían más posibilidades y que la continuación de la resistencia solo produciría más bajas. El gobernador de las islas se puso en contacto con la Junta Militar para advertir de la inminente caída de la guarnición argentina, al tiempo que manifestó la devastadora situación de las fuerzas argentinas y sugirió que la Argentina obedeciera la Resolución 502. Leopoldo Fortunato Galtieri desechó totalmente la idea de rendirse y ordenó contraatacar con el Regimiento de Infantería 3 y el Regimiento de Infantería 25.

La tarde del 14 de junio de 1982, el Comandante conjunto de las Malvinas, Gral. de Brigada Mario Benjamín Menéndez, convino la rendición con el Comandante de las Fuerzas Terrestres Británicas, Mayor General Jeremy Moore; y firmaron el documento de la rendición el 14 de junio a las 23:59 horas. (Wikipedia)

Una vez firmado el cese fuimos al pueblo, allí vimos sobre la costanera varios contenedores ya abiertos y dentro de ellos COMIDA, si aquella que no nos llegaba, comimos queso, abrimos latas de dulce de membrillo y de batata, fue comer con la mano, DESESPERADAMENTE.

Eso trae también la guerra, hacer cosas que no estaban bien, pero cómo explicar el hambre que teníamos y los de primera línea mucho más que nosotros.

Ese 14 de junio se firma la rendición, mientras llegábamos a la gobernación, teníamos órdenes de dejar inutilizado todo el armamento (como si a los ingleses les sirviera algo). CAÍMOS PRISIONEROS, fuimos a pasar la noche a un galpón, si bien seguía la incertidumbre por lo que pasaría, al menos sabíamos que la guerra en sí, parecía haber terminado.

El 16 de junio nos embarcan en el Camberra, pero esta se las cuento cuando llegue a Puerto Madryn.

Las guerras no sirven para nada, se ve mucha miseria humana, se pierden vidas y al llegar uno queda desubicado de la realidad, nadie sabe cómo tratarte y por lo general se piensa que somos “LOQUITOS“ y hoy aún nos cuesta seguir Malvinizando.