Acá me detengo y pienso en todos aquellos que a lo largo de este tiempo me impulsaron para la realización de este proyecto:
A mi familia que siempre acompaño, donde a su manera, también han vivido la Guerra.
A mis hermanos de la Turba Malvinera, Roberto Piccardi y Ricardo Lago por haber compartido muchos logros dentro de la Comisión de Enlace de Veteranos de Guerra de Lomas de Zamora (de la cual durante muchos años fui su vicepresidente) y al resto de sus integrantes.
A “Las Nicoleñas”, la Abuela Ana y familia de Saladillo, por esas cartas al soldado desconocido (posterior amistad dispensada) Abuela Tita y Flia Mariño.
A mi Abuela Agustina, que aún en su enfermedad, supo esperar mi regreso para luego partir.
A quienes comparten este proyecto, aportando su tiempo y saber, para que este material se haya podido lograr.